24.5.18

CAPÍTULO #1: El mejor amigo del hombre


Soy un hombre de perros.
Me gustan todos los animales. Me gusta jugar con los gatos y abrazar a cualquier mamífero peludo y cariñoso. Las aves me parecen una de las cosas mas hermosas del mundo, siempre en libertad claro. Incluso encuentro una gran belleza en los reptiles. Pero sin lugar a dudas mi predilección son los perros. Soy el tipo de persona que inmediatamente se agacha para acariciar a cualquier perro que se cruce sin saber si es agresivo o no. Supongo que esto se debe a que siempre he estado rodeado de perros desde muy pequeño.

De eso quiero hablar en este capitulo, de los caninos que siempre han estado a mi lado y de un cambio importante en mi vida.

En primer lugar os quiero hablar de Lassie (la perra más famosa de la televisión no XD, una un poco más modesta), una perrita de raza... en realidad no tengo ni idea de qué raza era, o mejor dicho de qué mezcla de razas era. Buscando por internet he descubierto que se parecía mucho a un Bichón Maltés. Era de color canela y pertenecía a mis abuelos maternos. Ya estaba en este mundo antes de que yo llegara así que la verdad es que no se cuál es su historia. Sé que como mínimo sale en fotos como un cachorrito cuando mi madre estaba embarazada de mi. Me arrepiento de no haberles preguntado a mis abuelos cuando tuve la oportunidad sobre su origen y también me da pena no tener fotos suyas a mano para adornar esta entrada. Lassie era ante todo una perra muy arisca. Gruñía a todo lo que se moviera cerca de ella y era imposible cogerla en brazos pero también era tremendamente inteligente, tanto que a veces la admiraba. Por ejemplo, como anécdota siempre recuerdo como miraba a los dos lados de la carretera antes de cruzar cuando iba sola. También era inteligente emocionalmente y a pesar de ser bastante antipática siempre se sentaba a tu lado cuando te notaba triste y se dejaba acariciar. Era muy independiente, ya sea por la época o en las manos en las que estaba, se crió paseándose sola por la calle. Buscaba a sus novios por el pueblo y volvía a su casa siempre de una pieza. Al final murió atropellada, pero muy viejita, con más de 20 años y más ciega que el rompetechos, pero sobre todo tan libre como siempre fue. Yo la quería mucho, puesto que vivió largas épocas en mi casa y sobretodo porque es la madre de un perrito que me marcó muy profundamente.

El siguiente perro del que os quiero hablar es un Pastor Alemán llamado Pinky (lo bauticé así por los dibujitos de Pinky y Cerebro). Fue por así decirlo la primera mascota que tuvo mi familia de manera oficial. Era un perro tremendamente leal y le tenia un cariño especial a mi madre. No era nada violento pero si tenia un toque de instinto cazador con ciertos animales de granja. También era muy inteligente y cariñoso. Tengo recuerdos muy bonitos de el tumbado en la alfombra de casa y yo dando vueltas a su alrededor para enrabietarlo. Tenia una caseta muy amplia pero el prefería dormir en la misma puerta de casa, protegiéndonos. Al final, cuando nos tuvimos que mudar debido a ciertas circunstancias mi madre se sentó junto a el y le dijo entre lagrimas "¿y ahora qué hacemos contigo?".  A la mañana siguiente Pinky había desaparecido. Se había marchado y por mas que lo buscamos no apareció. Quizá fuera por casualidad, pero preferimos creer que entendió las palabras de mi madre y se alejó para ahorrarnos una dura decisión.

En tercer lugar, y para mi, personalmente, el más importante, está Garry (nombre inventado). Garry era un chuchillo que oficialmente fue registrado como un Grifón de color blanco y manchas marrones. Garry es un hijo de Lassie, uno de los cientos de hijos que Lassie había dejado por el pueblo. Nació de una camada numerosa y bueno, mi abuelo tenia una horrible costumbre arcaica para "eliminar" perritos si no encontrábamos pronto una familia para cada uno. Garry fue el único que no consiguió familia y convencí a regañadientes a mi madre para adoptarlo yo. Garry fue y será siempre mi perro. Estuvo conmigo en una época muy dura de mi vida sin contar la adolescencia. Heredó muchas características de su madre tales como una tendencia a escaparse de casa para pasear a solas en busca de ligues o la de ser un gruñón y peleón con otros perros dos o tres veces mas grandes que el. Tengo anécdotas como para rellenar una entrada solo para él (y quizás lo haga en el futuro). Desgraciadamente murió atropellado justo delante de la puerta de casa y su asesino se dio felizmente a la fuga. Cómo me dolió su muerte, aun me duele. Sé que vivió sobre su vida estimada pero es imposible no llorar con la muerte de un ser tan querido.

Tras esto me juré no volver a tener un perro.


Y no tardó mucho tiempo mi madre en traer un cachorro nuevo a casa. Un cachorro de Mastín y Gran Danés negro como el tizón llamado Jack que ya era mas grande que un ser humano medio. Por supuesto, este perro pertenece a mi madre pero siendo como soy era imposible que no me encariñara de él. Es un perro dolorosamente cariñoso y juguetón. Y digo dolorosamente pues su peso de más de 60 kilos y sus zarpazos cariñosos pueden compararse a ser arrollado por un tren.

Finalmente, hace poco mas de un mes, y después de pensarlo muchísimo, mi pareja y yo hemos adoptado un cachorrito. Un mestizo de perro de agua y podenco, peludito y negro con algunas manchas blancas estrategicamente colocadas. Lo hemos llamado Kenzo después de descartar mil opciones. Ha resultado ser un perrito cariñoso, tranquilo y muy inteligente y estoy seguro que no serán las únicas cualidades que descubriremos de él con el tiempo.

Y esos han sido todos los animales perrunos que han pasado por mi vida. Cada uno de ellos es importante de una forma u otra, pues de una forma u otra estoy seguro de que han contribuido a construir la persona que soy.

Que el mejor amigo del hombre son los perros no es una opinión, es un hecho y cualquiera que conviva con un perro lo sabe.

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